Un proyecto emprendedor español ha subido a otro nivel la seguridad de la firma electrónica corporativa. El sistema de firma electrónica que propone Signaturit es muy simple y, sobre todo, seguro. Lo que hasta ahora llevaba horas o días de trámites, ahora es cuestión de unos pocos minutos. 

 
Si de lo que se trata es de enviar un documento a alguien para que sea firmado, sólo hay que proceder a abrir en correo electrónico y añadirle la extensión signaturit justo después de la dirección del o de los destinatarios. Luego adjuntar el documento en cuestión y darle a enviar. Quien recibe el correo sólo tendrá que apretar el botón que le pondrá en contacto con la plataforma de Signaturit para poder firma, en ella podrá revisar también los términos de los contratos asociados a la firma digital. Así de sencillo.
 
Signaturit, en cualquier caso, ofrece a sus clientes dos tipos de adscripción a su plataforma de verificación de firma electrónica, uno es por suscripción, el otro es sólo para compañías con gran movimiento de documentos que necesitan niveles de seguridad más exigentes. Signaturit está un nivel por encima de su competencia porque las condiciones de seguridad de su modelo de firma electrónica se basa en una tecnología biométrica
 
Los emprendedores que están detrás de la idea de negocio de Signaturit son Javier Martínez, Salvador Severich y Juan Zamora, que tenían una gran experiencia en entornos tecnológicos de varias entidades financieras. Estos emprendedores se unieron porque vieron claras las necesidades del sector, las oportunidades de negocio y lo que aún quedaba por implementar a las funciones de las firmas electrónicas para hacerlas realmente útiles y seguras.
 
Signaturit surgió en Barcelona y en Ámsterdam donde fueron lanzada por una incubadora de empresas cuando el proyecto emprendedor fue elegido de entre 700 diferentes. Signaturit nació internacional su primer día de actividad. El futuro inmediato del negocio es superar la barrera de los dos millones de euros que actualmente representa su última facturación. Ese es el reto.