Hay muchas maneras de implicarse socialmente como empresa. La innovación y las tecnologías emergentes ofrecen, sin duda, enormes oportunidades a las marcas para contribuir positivamente a la mejora de su entorno.

Una de las compañías que ha utilizado sus capacidades para poner su granito de arena en el bien social es Samsung a través de un ambicioso proyecto tecnológico de realidad virtual con trasfondo solidario y social con el que pretende luchar contra el bullying.

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Para explicar su funcionamiento y el porqué de esta iniciativa, Francisco Hortigüela, director of communications, institutional relations & corporate citizenship de Samsung Electronics Iberia, ha participado en Sustainable Brands Madrid 2017.

Con 34 centros de investigación en todo el mundo y un quinto de su fuerza trabajadora dedicada a este campo, la compañía se ha consolidado como un referente en innovación. Y esta innovación se refleja en los proyectos educativos que ha puesto en marcha en los últimos tiempos.

“Creemos que la tecnología puede tener un gran impacto en este terreno”, afirma.

Por este motivo, tras reunirse con el Ministerio de Educación y con expertos en la materia crearon “Samsung Smart School”, una herramienta educativa que aprovecha todas las ventajas tecnológicas para el aprendizaje.

“Hemos transformado la manera de enseñar en las escuelas españolas pasando de un sistema propio del siglo XIX a uno del siglo XXI”, explica Hortigüela.

Dentro de este campo Dytective es otro de los proyectos que han puesto en marcha y que, gracias a la inteligencia artificial puede detectar si un niño tiene riesgo de dislexia.

Finalmente, el bullying y ciberbullying también se ha posicionado como uno de los objetivos de los esfuerzos sociales de la compañía. Y es que el acoso es un problema patente en nuestra sociedad con el 20% de bullying realizándose por vía digital.

Para acabar con esta lacra a través de la concienciación han desarrollado “Asignatura Empatía”, una solución de realidad virtual 360 grados.

Así, la marca ha querido provechar las ventajas del formato vídeo para mostrar no solo el problema, señala Hortigüela, sino también la solución.