perfil redes sociales

Las nuevas tendencias en marketing online han llevado a las empresas a conseguir nuevos medios con los que llegar a su público y alcanzar mejores resultados. Una de las tendencias que posiblemente más habéis visto multiplicarse es la del marketing aplicado a las redes sociales. Tiempo atrás lo de Facebook, Twitter y compañía eran servicios que nos podían interesar más o interesar menos, pero que estaban limitados a un entorno más personal. Ahora estas redes sociales se instauran como un método de marketing consolidado que conviene tener en cuenta para impulsar nuestro negocio.


1. Tu empresa existirá

Es posible que seas una de las muchas empresas que existen, pero no existen. Es decir, que tengan presencia en la red, como por ejemlo con una web, pero que esta página no llegue a nada debido a que no hay usuarios que sean capaces de encontrarla. La solución a ello se encuentra en las redes sociales, desde donde las empresas pueden darse a conocer, cruzar publicaciones con otras entidades o usuarios y reforzar la imagen de marca.

2. Crear una buena relación con el cliente

Todos los estudiosos del marketing te habrán dicho que lo mejor es establecer unos vínculos positivos con los clientes. Y la realidad es que tienen mucha razón, porque es algo a lo que no se le puede darla espalda. Con las redes sociales se facilita este proceso, puesto que se puede tener una comunicación directa con los usuarios que estén interesados en nuestra empresa. Cada nuevo comentario que envíe un usuario tendrá que ser respondido y además habrá que aprovechar momentos álgidos del día y publicaciones especiales para fomentar el interés en la clientela.

3. Detección de posibles problemas

Las críticas no todo el mundo las recibe bien. Pero vas a tener que aprender a aceptarlas, porque en Internet son habituales. Hay más comentarios hirientes que positivos, por lo que hay que saber reaccionar a ellos. Uno de los tipos de comentario más frecuente es aquel que critica un servicio proporcionado por la empresa. En estos casos hay que saber guardar la compostura, hacer un ejercicio de autocrítica para ver si es un comentario infundado y reaccionar en base a todo ello de la mejor forma posible. Esto significa, entre otras cosas, bajarse los pantalones ante el cliente para que vea que, sin duda, desde la empresa se preocupan de sus opiniones.